Libro 11: El nivel y su lágrima - 1963

INDICE
BOLSA
 - Bolsa

LOS RIOS DE LA MANO
- Mate
- Dedal
- Plancha
- Máquina de coser
- Angel en Gálvez
- Soldador
- Escoba
- Balde
- Pipa
- Agujas
- Acerico
- Tijeras
- Peine
- Papel de lija
- Berbiquí
- Destornillador
- Anillo
- Cuna
- Lápiz de carpintero
- Escuadra
- Nivel
- Metro
- Martillo
- Pala
- Hoz
- Guadaña
- Horquilla
- Almud
- Serrucho
- Garlopín
- Compás
- Fuelle
- Pasaportodo
- Gramil
- Carretilla de madera
- Arado
- Cosas
- Plomada

CANTO AL CARNICERO
- Canto al carnicero





Bolsa


Bolsa


Dicen que el hombre es malo.
Te digo que no es cierto.
He dado la vuelta al mundo.
Esta es mi bolsa y la vuelco.


Aquí está la cadena
de los marcados a fuego,
la lámpara que quedó encendida
en la frente del minero,
el látigo del castigador de esclavos,
el hacha ensangrentada de Euno. (1)
Pero también las alas
que hizo para sí mismo Dédalo, (2)
y las de mariposa,
con que mandó su hijo al cielo.
También el yunque que derrama estrellas
de Vulcano, el feo; (3)
el bastón de Moisés,
liberador de pueblos;
la flauta del pastor
debajo del cedro.


Me alejé seis mil años
por el borde del tiempo.
Estuve en las canteras del Nilo, (4)
y más allá, con Prometeo. (5)
Ven a mirar el tallo de cicuta
con que nos trajo el fuego.


Llegué hasta la mujer que con una espina y otra espina
peinaba su pelo;
hasta el hombre que para enamorarla
labraba un ala, el remo.
El espejo de Eva
lo hizo Adán, su compañero;
de obsidiana lo hizo, (6)
y vio que era bueno,
porque Eva le sonreía
a la otra Eva del espejo.
Aquí lo traigo con la aguja
de pasar los inviernos,
con el dedal de las esperas,
sombrerito del dedo.


En la casa del artesano
estuve un día entero.
Vi girar la tierra
en su rueda de alfarero.
La rueda hacía cántaros para samaritanas, (7)
ánforas bailarinas de largo cuello.
Este es el vaso
que dio de beber al sediento.


Entré a la tienda de Anaximandro. (8)
Lo hallé de cera y sin sueño.
Había hecho el Gnomon para indagar la sombra. (9)
Estaba trazando el mapa de los marineros.
Se decía a sí mismo:
“La tierra es el centro del universo”.


Teodoro de Samos (10)
estaba bronceado y sediento.
Tenía el sol en su casa.
Me dijo: “Lo estoy fundiendo.
Lo fundo para el hombre.
Estoy contento”.
La llave, la escuadra, la regla, el nivel,
brillaban en el suelo.
El nivel de Teodoro
tenía su lágrima adentro.


Era oscura pero luminosa
la cueva de Cleanto, jornalero. (11)
había en ella un banquito de tres patas,
uno sólo, me acuerdo.
Aquí lo traigo con su cubo de agua,
que está vacío pero lleno.


Para volver a nuestros días
di un salto en el tiempo
_se me llenaban los brazos
de panes buenos_,
desde las Tablas de la Ley (12)
a las tres sillas del acuerdo, (13)
cuando el enemigo del hombre
se hundía en su infierno;
desde la aguja de marear (14)
que descubría un mundo nuevo,
a la escudilla de madame Curie, (15)
vacía y con lucero;
desde la cruz al casco blanco
de Schweitzer, enfermero, (16)
y a las gafas de alambre
de Gandhi el sereno, (17)
y a las botas con tierra de Juan XXIII (18)
cuando era sargento,
y al cartel de Russel sentado en la calle (19)
con la palabra quiero.


De vidrio verde
era el tintero de Sarmiento. (20)
También lo traigo aquí.
Me lo dio de recuerdo.



(1)   Euno (m. 132 a. C.), fue un esclavo procedente de Apamea, en Siria. Lideró el levantamiento de esclavos de Sicilia durante la Primera Guerra Servil. Euno alcanzó el liderazgo de la revuelta gracias a su reputación como mago y profeta. (N del E)
(2)   Dédalo: En la mitología griega, era un arquitecto y artesano muy hábil, famoso por haber construido el laberinto de Creta para el rey Minos, pero tras ello perdió el favor del rey y fue encerrado con su hijo Ícaro en una torre. El rey Minos quería el laberinto para encerrar en él al Minotauro, el hijo de monstruoso (cuerpo humano con cabeza de toro) de su esposa Pasífae y un toro. Dédalo pidió entonces cera para hacer un altar y aves para sacrificar a los dioses, con la cera y las plumas de las aves construyó alas que él y su hijo Icaro utilizaron para huir de la prisión. (N del E)
(3)  Vulcano: En la mitología romana, dios del fuego y los metales, hijo de Júpiter y Juno y marido de Venus. Era dios del fuego y los volcanes, forjador del hierro y creador de arte, armas y armaduras para dioses y héroes. (N del E)
(4)  Nilo: es el mayor río de África además de ser considerado tradicionalmente el río más largo del mundo. La parte del norte del río fluye casi completamente por el desierto, entre Sudán y Egipto, un país cuya civilización ha dependido del río desde hace siglos. (N del E)
(5)  Prometeo: En la mitología griega es el Titán amigo de los mortales, honrado principalmente por robar el fuego de los dioses en el tallo de cicuta (especie botánica similar al perejil, de jugo venenoso), darlo a los humanos para su uso y ser castigado por este motivo. (N del E)
(6)  Obsidiana: llamada a veces vidrio volcánico, es una roca ígnea volcánica perteneciente al grupo de los silicatos. (N del E)
(7)  Samaritanas: mujeres de un grupo étnico y religioso que se considera descendiente de las doce tribus de Israel. Hablan árabe o hebreo moderno. (N del E)
(8)  Anaximandro de Mileto: fue un filósofo jonio. Nació en los años 610 a. C. en la ciudad jonia de Mileto (Asia Menor) y murió aproximadamente en el 546 a. C. Discípulo y continuador de Tales, se le atribuye sólo un libro, sobre la naturaleza. (N del E)
(9)  Gnomon: objeto alargado que expuesto al sol, proyectaba su sombra sobre una escala graduada para medir el paso del tiempo. (N del E)
(10) Teodoro de Samos: siglo VI AC, arquitecto griego coautor del Hereo de Samos. (N del E)
(11) Cleanto: (m. 232? a C) Filósofo griego estoico. Autor de un Himno a Júpiter. (N del E)
(12) Tablas de la Ley: Dos tablas de piedra, en las cuales, según las sagradas escrituras, Dios escribió “con su dedo” los diez mandamientos que Moisés recibió en la cima de monte Sinaí. (N del E)
(13) Tres sillas del acuerdo: Referencia a la reunión mantenida entre el 4 y el 11 de febrero de 1945 entre Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt, como jefes de gobierno de la URSS, del Reino Unido y de Estados Unidos, respectivamente. En dicha reunión denominada “Conferencia de Yalta” por haberse realizado en dicha ciudad de Crimea, Ucrania, se trataron temas y firmaron acuerdos concernientes al futuro mundial ante la inminente caída del régimen Nazi de Adolf Hitler. (N del E)
(14) Aguja de marear: (o aguja náutica) es el aparato destinado a registrar la dirección de la quilla con respecto a la línea norte-sur del horizonte, y sirve para hacer seguir al buque el rumbo preciso para ir de un punto a otro. (N del E)
(15) Madame Curie: (Marie) (7 de noviembre de 1867 - 4 de julio de 1934) fue una química y física polaca, posteriormente nacionalizada francesa. Pionera en el campo de la radiactividad, fue la primera persona en recibir dos premios Nobel y la primera mujer en ser profesora en la Universidad de París. (N del E)
(16) Schweitzer: (Albert) (Kaysersberg, Alsacia, Alemania, 14 de enero de 1875 - Lambaréné, Moyen-Ogooué, Gabón, 4 de septiembre de 1965) fue un médico, filósofo, teólogo protestante, y músico franco-alemán, de origen alsaciano, Premio Nobel de la Paz en 1952. Fue destacado su trabajo como médico en Gabón (Africa) donde trató a millares de pacientes sin recursos. (N del E)
(17) Ghandi: (Mahatma) (Porbandar, 2 de octubre de 1869 – Nueva Delhi, 30 de enero de 1948) fue un abogado, pensador y político indio. Lider del movimiento nacionalista indio. Instauró nuevos métodos de lucha (las huelgas y huelgas de hambre), y en sus programas rechazaba la lucha armada y predicaba la no violencia como medio para resistir al dominio británico. (N del E)
(18) Juan XXIII: Angelo Giuseppe Roncalli (n. Sotto il Monte, provincia de Bérgamo, Lombardía, Italia, 25 de noviembre de 1881 - † Ciudad del Vaticano, 3 de junio de 1963) , fue pontífice romano entre 1958 y 1963. Fue beatificado en el año 2000, por el Papa Juan Pablo II, durante el Jubileo de dicho año. En Italia es recordado con el cariñoso apelativo de "Il Papa Buono" ('El Papa Bueno').  (N del E)
(19) Russel: (Alfred) (Monmouth, 1823 - Broadstone, 1913) Naturalista británico que realizó expediciones por América del Sur con importantes aportaciones botánicas y entomológicas. También se le considera un gran evolucionista, antropólogo y geógrafo. (N del E)
(20) Sarmiento: (Domingo Faustino) (San Juan, Argentina, 15 de febrero de 1811 – Asunción del Paraguay, Paraguay, 11 de septiembre de 1888) fue un político, pedagogo, escritor, docente, periodista y militar argentino; gobernador de la Provincia de San Juan entre 1862 y 1864, Senador Nacional por su Provincia entre 1874 y 1879 y presidente de la Nación Argentina entre 1868 y 1874. Se destacó tanto por su laboriosa lucha en la educación pública como en contribuir al progreso científico y cultural de su país. En 1947 la Conferencia Interamericana de Educación estableció como Día Panamericano del Maestro al 11 de septiembre en homenaje a su fallecimiento. (N del E)






Los ríos de la mano


Mate


A Amaro Villanueva (*)


Hubo una vez en mi vida
un ángel de rostro pálido,
que en la mano de un mundo cálido
convidaba a amar la vida.
Era de mirada herida
por la nostalgia del mar,
y usaba en su remendar
de pelo nublado y liso
otro mundo que en el piso
un niño hacía saltar.


Cuánto trigo se ha cortado,
cuánta paloma se ha ido,
desde aquel mate ofrecido
por aquel ángel nublado.
Todavía está sentado
porque no sabe dormir,
y yo me quiero morir
para que su punto avance
y el sueño por fin alcance
con su mate de zurcir.


(*) Amaro Villanueva: (Gualeguay, Entre Ríos, Argentina, 13 de septiembre de 1900 - Buenos Aires, Argentina, 5 de agosto de 1969) poeta, narrador, ensayista, periodista y fundador de la Academia Porteña del Lunfardo. Entre su obra se cuentan los estudios relativos al mate –infusión popular rioplatense–, su campo semántico, las particularidades botánicas y los secretos del cebar. Asimismo un estudio sobre el Martín Fierro de José Hernández. Fue un buen amigo de José Pedroni. (N del E)






Dedal


Dedal de mamá Felisa, (*)
tantas veces perdido
debajo de viejos muebles
donde cantaban los grillos.


Dedal de mamá Felisa,
pequeño nido
para un dedo desvelado
y pequeñito.


Dedal de mamá Felisa,
siempre colgado de un hilo;
arañita de la noche
sobre mis medias de niño.


Mamá Felisa ¡mamá!,
dame tu dedal que es mío.
Me queda un poco de arena
en el fondo del bolsillo.


Con lágrima y con arena
quiero hallar en ti el olvido.
Adentro de tu dedal
me dormiré en gusanillo.


(*) Felisa Fantino: Madre de José Pedroni (N del E)





Plancha


Tenía algo de barco viajero y carbonero.
Viajaba de la mano de un ángel timonero.


El mar era una mesa. La mesa era de pino.
Las olas eran blancas o de un azul marino.


Un  humo dulce a echaba por el cielo.
No parecía humo. Más bien, un pañuelo.


Era cuando esperaba, cuando por mar o río
llevaba el sueño a bordo por el país del frío.


Qué sola aquella plancha, viajera y carbonera,
que calentó los pies del ángel de la espera.


No se cansaba nunca de viajar. Pero un día
perdióse en su neblina. Vimos que no volvía.


Dejó estampada a fuego su sombra protectora.
Está en la mesa grande donde se come y llora.





Máquina de coser


Ella hacía la lluvia que no existe,
para tu sueño, hermana, y para el mío.
Era muy bella, pero bella y triste.
Su pelo era de sauce sobre el río.


Tenía un costurero de amapola;
de pechirrojo un corazón colgado.
Era muy bella, pero bella y triste.
Su pelo era de sauce despeinado.


¿Cuándo dormía aquella dolorosa,
siempre doblada sobre quien dormía,
siempre callada y para siempre hermosa?


Se deshojaba un día y otro día.
Sus hojas por el suelo eran de rosa.
Pero ella era la rosa que volvía.


Tenía un costurero de arvejilla;
de pechirrojo su corazón clavado,
y siempre en una aguja con colilla
el hemisferio del dedal dorado.


En una caja de cartón que olía
al ramito de brezos de la tapa, (*)
todos los hilos de esperar tenía,
del blanco puro al negro de solapa.


Y degollada en rojo de grosella
tenía una paloma en un pañuelo
que siempre estaba donde estaba ella.


Porque para llorar era su pelo.
Lluvia con sol y lluvia con estrella.
Siempre su dulce lluvia en nuestro cielo.


(*) Brezo: es una mata o arbusto que rara vez alcanza el metro de altura, muy ramosa,  abunda en las regiones de montaña de toda Europa. Su flor que se da en racimos de campánulas de color rosado- morado, era utilizada desecada para adornar ajuares y costureros por su sencilla belleza. (N del E)





Ángel en Gálvez


Eran tres hombres. Eran tres amores.
        Eran tres copas llenas.
Y era mi pueblo, mi pequeño pueblo,
        el mejor de la tierra.


Las noches de los sábados, sonadas
        las veintiuna y media,
aquellos tres amigos reuníanse
        en nuestra humilde mesa.


Uno amaba sus pipas de cerezo;
        mi padre su escopeta;
aquel otro, sin pipa y sin fusil,
        amaba su herramienta.


Esta era una llana que, sonándola, (*)
        daba gusto a la oreja.


El vino iba y venía generoso
        en una jarra obesa,
linda de ver por dentro, toda blanca;
        de cielo azul por fuera.


Llegada medianoche, los tres hombres,
        sueltos de cuello y lengua,
cantaban a sus cosas como a niñas
        dulces y verdaderas.


el arma de dos caños era siempre
        desarmada en la mesa,
y las pipas con nombre de mujer:
        María y Magdalena.


Los hombres las miraban entre sueños;
        las encontraban bellas;
les decían palabras al oído,
        como novia y estrella.


Al fin todos se iban, y en la casa
        de neblina y tristeza,
se levantaba un ángel melancólico,
        la cabellera suelta.


Ordenaba las cosas; devolvía
        las flores a la mesa,
y contemplaba silencioso el mundo
        por la ventana abierta.


(*) Llana: (o fratacho de yesero) es una herramienta usada en albañilería, formada por una superficie plana lisa y metálica sujetada por un asa. Según la forma de la superficie plana hay de diversos tipos, dentada, redonda. La llana se utiliza para los trabajos de yesería, extendiendo la pasta sobre las superficies guarnecidas, alisando y comprimiendo el yeso con el borde de la herramienta. (N del E)





Soldador


Ella se puso blanca como el mármol,
pero sus ojos no.
Le cerraron los ojos para siempre.
Nos quedamos sin sol.


Mi hermana fue al jardín, que estaba solo.
Trajo una flor.
Pudo ser blanca cual la amara ella.
Pera era roja. Se la dio.


Después vino una estrella. Poco a poco
se hace la noche del dolor.
Vino como a mirar lo que pasaba.
Vino. Se fue. Volvió.


También pudo venir aquel amigo
que fue mi amigo y me olvidó.
Pudo venir porque yo en él pensaba.
Era la noche y Dios.


Glauco de Chíos hace veinte siglos (*)
inventó el soldador.
Vino Glauco de Chíos con su hornillo.
Vino. Se fue. Volvió.


Y como era temprano todavía,
cantando a media voz,
soldó junto al rosal la regadera,
mientras subía el sol.


Ella estaba dormida y esperaba,
dormida con su flor.


(*) Glauco de Chíos: (Isla de Chíos – Grecia – Siglo IV AC) Se atribuye a éste, la invención del arte decorativo del damasquinado que consiste en la incrustación de metales nobles (oro y plata) sobre otros más comunes (hierro pavonado, bronce, etc). Para practicar dicho arte debió inventar el hornillo de soldar o soldador. (N del E)





Escoba


Cuando encuentro una escoba con alguna semilla salvada,
me acuerdo de la mujer del ciego Becerra que las sembraba,
y de unos pájaros azules que del lado del agua
venían al escobillal para que yo los mirara.


La mujer de Becerra se llamaba María.
Pensad en algo hermoso: en el día.
Vedla junto a su tierra arada,
llevándose a la boca un terrón, embriagada.


Nunca me preguntó que hacía yo es su escobillal.
Le agradaría ver a un niño, como a mí su delantal.


Porque ella tenía un delantal color de flor de lino
donde volaba, blanco, un pájaro marino.


¿Dónde estará la mujer de Becerra,
que sembraba su escoba y probaba su tierra?
¿Estará junto al escobillal,
con aquella gaviota en su delantal,
que con el viento levantaba vuelo
y le volaba alrededor del pelo?


¿Y donde estará su marido
que miraba sin ver el lino florecido,
que hablaba del color de sus amapolas
y hacía unas escobas que barrían solas?


No los he vuelto a ver.
Muchas lunas se han ido, y no quieren volver.
Mejor es encontrar
una semilla en una escoba y ponerse a pensar.





Balde


Quien no haya hecho un balde alguna vez,
nunca será jardinero.
por el placer de pintarlos,
yo habré hecho en mi vida unos doscientos.
Si no hubiera sido así,
¿dónde ponía mis versos?
¿dónde plantaba después
las flores del invierno,
las blancas,
de tener adentro?


Claro que yo he tenido un padre constructor
que me enseñaba a hacerlos,
una hermana que juntaba agua de lluvia,
y una madre de cuento,
que todas las mañanas
iba por leche al pie de un limonero,
donde había una vaca
con un mapa pintado en el cuero:
(La vaca de Lugones, (1)
de humano resuello)


Mi madre descendía seguramente
de las madres del cielo,
las que hicieron la vía láctea,
según los griegos.
Pero no se llamaba Hera. (2)
Dulce mujer del suelo,
andaba por su casa
con el cabello suelto,
y a veces por el campo,
en el viento.


Con su balde luciente
iba todos los días hasta el limonero,
y volvía para decirme:
“Mira; tengo luna adentro”.
Y tenía la luna.
Yo empezaba a ser versos.
Vacas en fila blanca
pasaban por mi sueño.
Regaban la tierra,
el cielo.


(1)     Lugones, Lepoldo: (n. Villa de María, Córdoba, Argentina, 13 de junio de 1874 - † San Fernando, Buenos Aires, Argentina, 18 de febrero de 1938) fue un poeta, ensayista, periodista y político argentino. (N del E)
(2)     Hera: En la mitología griega era la esposa y hermana mayor de Zeus. Su principal función era presidir como diosa de los nacimientos y el matrimonio. (N del E)





Pipa


La llevaba pegada a la boca
como un jazmín amarillento.
Era sólo una pipa barata
con mal tabaco adentro.
Pero él la llamaba rosa,
amapola de sueño,
calavera de Nicot. . . (1)
Había algo de cierto.


Poetas, estudiantes,
fuman en pipas de cerezo.
Hay quien les cuelga tiras
para que vuele el pensamiento.
Brulegueule (2)
_el nombre le venía al pelo_
fumaba en un revientagargantas (3)
(“¡Oh, mi rosa de fuego!”),
y con su amapola dormía
(“¡Amapola de sueño!”)


Brulegueule
había sido marinero,
(Río de Janeiro-Lisboa;
Lisboa-Río de Janeiro),
y trajo sus gaviotas
cuando llegó a mi pueblo
a caminar sobre las aguas
de su linar inmenso,
y a hablar solo,
si no llovía a tiempo.
¡Ah, mi pipa! _decía_.
Es un instrumento.
Calienta las manos
en las noches de invierno,
mata las penas,
da de comer al hambriento. . .


Doy fe que Brulegueule
se quedó sin un céntimo;
que se comió sus pipas,
tenidas por remedio.
Eran sus huevos de Pascua
cuando se puso viejo;
cuando le faltó el tabaco,
allá en mi pueblo. . .


(1)     Nicot, Jean: (1530, Nîmes- 4 de mayo 1600, París), fue embajador francés en Lisboa a comienzos del siglo XVI. Introdujo el tabaco en la corte francesa en 1560. La planta del tabaco nicotiana, usada también como una planta de jardín, debe su nombre a él, así también como el alcaloide conocido como nicotina. (N del E)
(2)     Brule gueule: (francés) Pipa corta (N del E)
(3)     Revientagargantas: despectivamente pipa. (N del E)





Agujas


Tus agujas de tejer
tejiendo en el mundo mío.
Tus agujas largas, finas,
como dos tallos de lino.


Lo mucho que ando en la calle;
lo poco que estoy contigo;
todas tus largas esperas;
todo mi tiempo perdido.


Tus agujas de tejer
cuando leo, cuando escribo.
Vigilia de tus agujas
junto a la rosa y el libro.


Tus agujas de tejer
cuando estás sola y con frío.
Corazón atravesado
el corazón del ovillo.


Tus agujas de tejer
cuando tuvimos el hijo.
Tus dos agujas en cruz,
el hijo por los caminos.


¡Ay, cuántos nudos de ausencia!
¡qué pocos nudos conmigo!





Acerico (*)


Por el hilillo encarnado
de tu aguja de bordar,
sangra, el corazón clavado,
quien te quiso enamorar.


Ya tengo el pelo nublado;
ya no es tiempo de llorar;
ya tiene el color quebrado
quien te supo enamorar.


Herido estoy y callado
mientras te miro bordar.


(*) Acerico: Almohadilla del ajuar de costura para clavar alfileres y agujas. (N del E)





Tijeras


Cuatro hijos tuviste.
Cuatro tijeras tienes.
Para ponerte triste
es que pasan los trenes.


Una para el bordado,
otra para el zurcido.
El trigo está cortado,
las palomas se han ido.


Una para la lana,
otra para la seda.
No vuelve la mañana.
Sólo la paz nos queda.


También quedan las flores.
Son pocas, pero bellas,
de tres, cuatro colores.
Voy a cortarte de ellas.


Y quedan las estrellas
de los afiladores.





Peine


Todos se han ido, con tu sol se han ido.
El tiempo de cantar,
de cantar y peinar
se ha concluido.


Les diste tu verano,
tu río azul, tu mar. . .
También tu pañuelo de llorar.
Ahora lloras, por dar, sobre tu mano.


Cuánto niño peinado noche y día,
cuánta regada flor.
Vino por ellos el amor.
Volvió a venir y te dejó vacía.


La rosa está en el suelo.
Tu canto de peinar ya a nadie peina.
Segada estás, pero segada y reina.
La luna duerme ahora entre tu pelo.





Papel de lija


Cuando estoy triste lijo
mi cajita de música.
No lo hago para nadie.
Sólo porque me gusta.


Hay quien escribe cartas;
quien sale a ver la luna
para olvidar. Yo lijo
mi cajita de música.


Amarga es la madera
de palo santo, dura. (*)
Pero es como el amor
que un muere y perfuma.


Cuando estoy triste lijo
mi cajita de música.
Porque te vas y vuelves,
no he de acabarla nunca.


Te espero. Mi tristeza
huele a ti y es menuda.
Tengo las manos verdes
esta noche de lluvia.


(*) Palo santo (Bulnesia sarmientoi) es un árbol de gran porte de Sudamérica, entre Argentina-Brasil-Paraguay (Gran Chaco). La madera es dura, y puede ser de color marrón, negro o verde (varía en color de verde oliva suave a chocolate), con nudos. (N del E)





Berbiquí (1)


En la madera que una vez fue árbol
         hay una extraña cosa.
Una tabla de cedro en una casa
         tiene alegre a la esposa.


Tal vez un día me quisiste mucho;
         tal vez no me quisiste.
Tengo mi cedro para no perderte.
         El olvido no existe.


En la madera que una vez fue árbol
         hay una extraña cosa.
La tabla del amor que no se acaba
         es de palo de rosa. (2)


Tal vez sin irte me dejaste un día;
         tal vez nunca te has ido.
Doblo mi corazón sobre mi cedro
         cuando me siento herido.


El aroma del cedro que taladro
         es el de tu vestido.


(1)     Berbiquí: (o barrena, o taladro) es una antigua herramienta manual usada en carpintería y ebanistería para hacer agujeros en maderas. (N del E)
(2)     Palo de rosa: (Tipuana Tipu) Es un árbol originario de Argentina, Bolivia y Brasil, de rápido crecimiento y corpulencia de porte. De altura media llega a alcanzar fácilmente los 18 metros, con el tronco cilíndrico y con la corteza agrietada de color gris oscuro; la copa es muy aparasolada y  ramificada. (N del E)





Destornillador


Tengo un destornillador imantado,
          y en una caja de cartón.
Tengo un tornillito que es dorado
          como la larva del melón.


De poca cosa, de la cosa hallada
          compongo mi canción.
De poco y mucho: de tu aguja alzada
          con su colilla de algodón.


Es por el suelo donde está sembrada.
          La encuentro en el rincón.





Anillo


Envidio
a Hipias, el sabio, (*)
que hizo su propio anillo.


el que te di, mi amor, y llevas puesto,
no es mío.
Aprisiona tu dedo, lo cautiva;
pero no es mío.


Contemplar las estrellas,
mirarlas en el río;
pero también hacerlas
con el martillo.


Rosa comprada y rosa de mi huerto
no son lo mismo.
He de aprender a trabajar el oro,
para que duermas con lo mío.


(*)Hipias (de Élide), sofista griego de las primeras generaciones, nació aproximadamente a mediados del siglo V a. C. y además fue un joven contemporáneo de Protágoras y Sócrates. La mayor fuente de conocimiento sobre él procede de Platón. Aparece en dos diálogos platónicos (Hipias menor e Hipias mayor). (N del E)
El poeta se refiere a un pasaje del libro”Hipias menor” de Platón, donde Sócrates le dice a Hipias: “En primer lugar, que el anillo -por ahí empezaste- era obra tuya porque sabías cincelar anillos”. (N del E)





Cuna


Haz con tus propias manos
la cuna de tu hijo.
Que tu mujer te vea
cortar el paraíso.


Para colgar del techo,
como en los tiempos idos
que volverán un día.
Hazla como te digo.


Trabajarás de noche.
Que se oiga tu martillo.
“Está haciendo la cuna”
que diga tu vecino.


Alguna vez la sangre
te manchará el anillo.
Que tu mujer la enjugue.
Que manche su vestido.


Las noches serán blancas,
de columpiado pino.
Harás según el árbol
la cuna de tu niño.


Para que tenga el sueño
en su oquedad de nido.
Para que tenga el ángel
en un oculto niño.


La obra será tuya.
Verás que no es lo mismo.
Será como tus brazos
la cuna de tu hijo.


Se mecerá con aire.
Te acordarás del pino.
Dirás: “Duerme en mi cuna”.
Verás que no es lo mismo.





Lápiz de carpintero


Con lápiz de carpintero,
sobre la blanca madera,
escribí una vez un verso
para que no se me fuera.


Decía: tu muslo es blanco
como la blanca madera,
y lo riega un río lento
que baja de tu cadera.


Hay una isla _decía_.
Se hizo cuna la madera.





Escuadra


Está hecha de un camino largo
y de un camino corto.
Pongamos un linar que ha florecido
entre uno y otro.


Por el camino largo
yo voy, el sol a plomo.
tu vienes a mi encuentro
por el camino corto.
Vienes con tres palomas,
una sobre tu hombro.


En la esquina hay un árbol.
Debajo estamos solos.
Miramos el linar que ha florecido
y cómo cae en él el pechirrojo.


Es el año dos mil.
Ya la tierra es de todos.





Nivel


Este es el nivel de mi padre;
su nivel de albañil.
Tiene una gota de aire.


Mi padre está hecho polvo. De aquel hombre
ya no se acuerda nadie.
Vive conmigo cada vez más solo
en esta gota de aire.


Más olvidado cada día;
más recordado cada tarde;
cada vez más lejano y más cercano
en este mundo grande.


Todas las casas de mi pueblo,
todas las casas de antes;
todo perdurará mientras perdure
esta burbuja de aire.


Plano solado de los patios;
suma igualdad de los umbrales;
suelo de nuestra casa,
hecha para esperarte. . .


Todo perdurará mientras perdure
esta burbuja de aire.


Ven a mirar el transparente mundo
que me ayudó a encontrarte;
ven a mirar la fuente de mi verso,
llano, simple, constante.


Hacia ti y hacia mi se mueve el mundo
en esta gota de aire.





Metro


Fue tomado de la naturaleza.
Pudo tomarse del hombre mismo;
del ademán del sembrador que avanza
o de su paso rítmico.


Lo tienes tu y lo tengo yo.
Cada uno lo lleva consigo.
El metro va del corazón
al extremo del brazo extendido.


Es la medida del amor,
puesta una mano en el latido
y la otra arrojando por el aire
el puñado de trigo.


Guardado está en París
el prototipo de platino.
Me gustaría verlo
en su caja, dormido.


De París, por el mundo,
todas las copias han salido.
Mi metro es de abedul,
de color amarillo.


Con él mido mi mesa de trabajo
madera y suspiro,
cuando el tiempo no pasa para mí;
cuando te has ido.


Rayitas de mi metro, altas y bajas,
marcan dolor y olvido.
Allí están mis pesares hasta mil,
los grandes y los mínimos.





Martillo


Estuvo en casa de José el santo, (1)
carpintero de oficio.
Habiendo estado allí, no cabe duda
que lo empuñara el hijo.


Estuvo en el taller de San Eloy, (2)
allá en el siglo quinto.
Dicen que San Eloy tenía un yunque
que era un zorzal de vidrio.


Colón, el estrellero,
viajó con él porque era buen marino.
Colón amaba las constelaciones
que Dios hizo a martillo.


Estuvo y sigue estando
en Grecia y en Egipto,
y está en mi casa de poeta simple,
y está en la de mi hijo.


Mi padre lo llevaba en el trabajo
como el gaucho el cuchillo.
Lo blandía en el aire con su idea
y le decía cosas al oído.


Bien se ve en la bandera del país (3)
del cerezo y el trigo.
Me gusta y no me asusta verlo allí;
es compañero mio.


Reemplaza a tanta águila bicéfala
que nunca han existido.
Lo acompaña una luna de segar
por un cielo encendido.


  1. José: San José, esposo de Santa María, madre de Jesucristo. (N del E)
  2. San Eloy: (588, v. 660), Santo francés. Fue Obispo de Noyon, hábil orfebre y acuñador, cumplió la función de ministro de hacienda para Dagoberto I. (N del E)
  3. El poeta de refiere a la Bandera de la URSS (martillo y hoz cruzados, sobre fondo rojo). (N del E)





Pala


Bendita sea la pala,
la del panadero
con el pan en la palma;
la del jardinero
que la tierra labra;
la de pocero,
por el hallazgo del agua;
la del fogonero, negra;
la del albañil, blanca;
la de aventador,
ligera, ancha,
que siembra la semilla
en el aire, con gracia.
Bendita cuando la golpean,
y canta.


Bendita sea desde el día
de su invención lejana.
Bendita en la era
cuando el trigo traspala;
bendita cuando el hombre
sobre ella descansa
como en una muleta;
cuando en ella se mira la cara,
cuando en ella apoya
su mejilla afebriada.
Bendita sea e la paz,
cuando en el hombro es llevada.
Bendita en la guerra campesina,
sobre las cabezas alzada.


Bendita sea la pala,
la de mi amor y mi fuerza,
en la tierra clavada.





Hoz


Pequeña de la Biblia,
protegida de Dios;
línea del vientre de Ruth
fecundado por Booz. (*)


Aquí te usamos poco,
o mejor: no te usamos.
Serías un  juguete
sobre el campo que aramos.


Juguete para hormigas
tomadas de la mano,
que así hacen las hormigas
si hallan un puente enano.


Pero la guadaña,
que es tu hermana mayor,
te recuerda en la ausencia con ternura,
trazando sobre el campo tu figura
a cada golpe del guadañador.


(*) Ruth: es un personaje bíblico que aparece en el libro que recibe su nombre (Libro de Rut). Nuera de Noemí y ya viudas, ambas viven en la miseria. Regresan juntas a Canaán. Rut rebusca en lo que deshechan los cosechadores y va a parar al campo de Booz en Belén. A instancias de su suegra, Rut se acuesta a los pies de Booz, quien la toma por esposa. (N del E)





Guadaña


Guadaña, ala de acero;
hermana de la imagen de la luna
en su primer noche: la hoz;
arma de corte fiero
que golpeada en el aire
tiene tan fina voz.


Guadaña, remo tenso
de bárbara inventiva;
terror del indefenso
ratoncillo de parva,
cuando a la tierra echada boca arriba,
con aletazo de ave fabulosa
le haces la barba.


Barba que es un hervor de mariposas,
si amanece florida.


(Las mariposas son de papel picado
sobre el campo alfalfado).


Guadaña, perro alerta
del labrador dormido,
con el ojo en la puerta,
con la oreja en el ruido;
del labrador que luego, campo afuera,
como es ley de quien ara,
para afilarte con la amoladera
te saliva en la cara.


Ofensa que la hierba, de rodillas,
dulcemente repara.





Horquilla


He aquí la horquilla,
la temible. Con la azada,
se alzó llena de dientes
y tomó la Bastilla. (*)


El hombre va con ella
a la siega y la trilla.
Coronada de trigo,
será como sombrilla.


Madera de su astil
es olorosa y brilla.
Da gusto acariciarla.
Es como tu mejilla.


(*) Bastilla:  fortaleza que protegía el costado oriental de la ciudad de París. La toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789 representa el símbolo del inicio de la Revolución francesa. (N del E)





Almud (*)


El labrador te usó
para medir el trigo;
la hija del labrador,
para el recién nacido;
el nieto del labrador,
para correr caminos.


Medida de los viejos,
cuna del tiempo ido,
trineo que se fue
tirado por un niño.


Almud hecho de tala,
uno y trino,
tu sitio está en el cielo
con la Virgen y el niño.


(*) Almud: es una unidad de capacidad prácticamente en desuso, empleada principalmente para mensurar granos. Como patrón de la medida se emplean cajones que reciben el mismo nombre y a veces contienen en su interior marcas o "rayas" para medir cantidades inferiores. (N del E)





Serrucho


Lo arqueo como una espada
          y lo suelto.
Me gusta oír el lamento
de su voz enamorada.


Es viejo, de hoja gastada;
          pero siento
que su congoja de adentro
es mi congoja heredada.


Hijo: guárdalo, que es nuestro;
Hijo, no lo des por nada.





Garlopín (1)


Yo tenía un cepillo de madera,
          y un día lo perdí.
Era de un carpintero que viajaba
          de Amiens a San Quintín. (2)


Cómo llegó a mi casa no lo supe.
          Mi padre dijo así:
“Era de un carpintero que viajaba
          de Amiens a San Quintín.


Proa y popa tenía mi cepillo,
          pequeño barco, al fin,
con un palo inclinado por el viento
          de Amiens a San Quintín.


Yo le había grabado en una banda
          un verso para ti,
y en la otra un saludo para el río
          de Amiens a San Quintín.


¡Cuantas olas te hice, de viruta,
          en el ir y venir,
con aquel barquichuelo hecho de haya
          de Amiens a San Quintín!


Pero ya no lo tengo. Como vino,
          de mí se ha vuelto a ir.
Yo sé que lo he perdido para siempre
          y que está en San Quintín.


  1. Garlopín: (Garlopa pequeña) Cepillo de carpintería corto, empleado para igualar y pulir superficies de madera. (N del E)
  2. Amiens y San Quintín: Ciudades de la región de la Picardía al norte de Francia. (N del E)





Compás


Dédalo, el alado, (1)
inventó la sierra, que no es más
que la espina dorsal del pescado.
Pero fue su sobrino enamorado
quien ideó el compás.
Después moría despeñado.
La alegría, quizás.


Talos volvía de dar su corazón. (2)
La luna estaba en el cielo.
Y Talos, girando sobre su talón,
la dibujó en el suelo.


Por eso el compás
tiene las piernas de la danza,
y gira con su luna de esperanza,
para adelante, para atrás.


  1. Dédalo: En la mitología griega, era un arquitecto y artesano muy hábil, famoso por haber construido el laberinto de Creta para el rey Minos, pero tras ello perdió el favor del rey y fue encerrado con su hijo Ícaro en una torre. El rey Minos quería el laberinto para encerrar en él al Minotauro, el hijo de monstruoso (cuerpo humano con cabeza de toro) de su esposa Pasífae y un toro. Dédalo pidió entonces cera para hacer un altar y aves para sacrificar a los dioses, con la cera y las plumas de las aves construyó alas que él y su hijo Icaro utilizaron para huir de la prisión. (N del E)
  2. Talos: en la mitología griega, era  sobrino de Dédalo. Aprendiz de éste, inventó la sierra tras haber observado una mandíbula de serpiente, y el compás. Dédalo tuvo tantos celos de estos inventos que terminó matándole. (N del E)
Si bien la cita anterior contradice el verso del poeta que atribuye la invención de la sierra a Dédalo cuando la versión más aceptada por los mitógrafos se la apunta a Talos, existen otras versiones de esta leyenda, narrándola como lo consigna Pedroni. (N del E)





Fuelle


Ya no hay nubes que soplan;
pero yo las he visto,
y he tirado de ellas
para oír su bufido.
Estaban en las viejas herrerías.
Eran de cuero y pino.


No tenían la forma
de los hongos malignos.
Imagínate un manso
corazón suspendido.


El taller del herrero ha sido siempre
mi lugar preferido,
y el fulgurante herrero
mi amigo.
(Aquí se habla, es claro,
del amor de los niños,
que no ven lo que viera
el satírico egipcio: (1)
que los herreros tienen
la piel de cocodrilo
y que nunca han estado en un despacho
o en mesa de ministro).


Mi recuerdo es de un pecho
con el pelo encendido.


El taller del herrero ha sido siempre
el mejor de los sitios.
Es la casa del fuego,
alabado por Plinio, (2)
y de las estrellas
que duran un suspiro,
y del humo que anda
como un oso perdido.
Allí está la gran maza
con su peso de siglos;
allí el tajo
de los martirios,
y allí el yunque de pecho cantarino
que detuvo a Pitágoras (3)
en su andar pensativo.


Allí estaba la nube de Anacarsis (4)
desde antes de Cristo,
con el viento en su seno
y en la boca el bufido.


Estuvo en todo el mundo.
Era el asombro de los niños.
Ahora el cielo y la tierra no se entienden,
y la nube se ha ido.


Por el aire, colgado,
me lleva consigo.


  1. Satírico egipcio: El poeta se refiere a  un pasaje de “La Sátira de los oficios”, también llamada “Instrucciones de Dua-Jeti”, es una obra literaria de tipo didáctico del Antiguo Egipto, datada circa 2400 a. C., donde textualmente dice: “He visto al herrero en su trabajo, sus dedos son como garras de cocodrilo. . . “(N del E)
  2. Plinio: (el Viejo), fue un escritor latino, científico, naturalista y militar romano. Nació en Comum (la actual Como, en Italia) en el año 23 y murió en Estabia (hoy Castellammare di Stabia) el 24 de agosto del año 79. (N del E)
  3. Pitágoras: de Samos (aproximadamente 582 a. C. - 507 a. C.) fue un filósofo y matemático griego, famoso sobre todo por el Teorema de Pitágoras, que en realidad pertenece a la escuela pitagórica y no sólo al mismo Pitágoras. Afirmaba que todo es matemáticas, y estudió y clasificó los números. (N del E)
  4. Anacarsis: Filósofo. Era un príncipe escita (pueblo al sureste de la actual Rusia) que, hacia el siglo VII a. C., conquistó una región al norte del Ponto Euxino y viajó mucho por Grecia, adquiriendo tal reputación de sabiduría que figura en algunas de las listas de los famosos Siete Sabios de Grecia. (N del E)





Pasaportodo (1)


En todo mete su nariz armada
        este pequeño espía.
Su nombre es para un cuento de piratas.
        Tal vez lo escriba un día.


Le pondré, si lo escribo, un barco en corso, (2)
        un pez serruchador,
y un hombre que se salva en una tabla.
        Puedes ser tú, lector.


A una isla de paz, al nuevo mundo,
        te llevará mi cuento.
Allí yo mismo te estaré esperando
        con canto a fuego lento.


El pez serrucho, potrillito alegre,
        saltará en la bahía;
y en la orilla estará la mujer nueva
        con miel, coco, sandia.


Dejarás tu apellido entre las rocas.
        Te llamarás buen-día.


  1. Pasaportodo: (sierra de calar) sierra de hoja muy fina capaz de realizar trabajos de detalle, que ninguna otra sierra puede hacer. Esta hoja de corte puede además desmontarse parcialmente para introducirla en un agujero y hacer cortes interiores muy detallados. (N del E)
  2. Barco en corso: con permiso de su país de bandera para atacar navíos y poblaciones de naciones enemigas. (N del E)





Gramil (1)


Se sabe quién inventó el fusil.
Se sabe que fue condecorado.
Pero, ¿Quién ideó el gramil,
ese crustáceo radiado
que deja sobre el cedro perfumado
su línea sutil?


Santos Dumont (2)
hizo volar al hombre.
Murió Santos Dumont.
Grabaron su nombre.
Guardaron su corazón.
Pero Dios no fue hallado en el cielo
por el avión.
Pienso que está en la cuna que se mece en el suelo;
que es una antigua canción.


Mírate y verás
que todo lo que llevas contigo
_pañuelo de llorar, anillo amigo_
es obra sin autor de los demás.


Así el gramil,
el de la humilde acción,
más útil que el fusil:
una tablita, un listón,
una cuña,
un agujero,
y todo el amor: la uña
del primer carpintero.


  1. Gramil: herramienta usada en carpintería  para marcar líneas paralelas de corte en referencia a una orilla o superficie, además de otras operaciones. (N del E)
  2. Santos Dumont: (20 de julio de 1873 - 23 de julio de 1932) fue un aviador brasileño, inventor e ingeniero. fue el primer hombre en despegar a bordo de un avión, impulsado por un motor aeronáutico; algunos países consideran a los hermanos Wright como los primeros en realizar esta hazaña, debido al despegue que ellos realizaron el 17 de diciembre de 1903. Sin embargo, Santos Dumont fue el primero en cumplir un circuito preestablecido, bajo la supervisión oficial de especialistas en la materia, periodistas y ciudadanos parisinos. El 23 de octubre de 1906, voló cerca de 60 metros a una altura de 2 a 3 metros del suelo con su 14-bis, en el campo de Bagatelle en París. (N del E)





Carretilla de madera


Participas del cesto y de la cuna;
        todo en ti es maternal.
En qué noche feliz de blanca luna
        te concibió Pascal? (*)


De aquella noche es tu liviana rueda:
        una luna cabal;
de aquella noche el grillo de tu rueda;
        tu grillo universal.


(*) Pascal, Blas: (19 de junio de 1623 - 19 de agosto de 1662) fue un matemático, físico, filósofo y teólogo francés, considerado el padre de las computadoras junto con Charles Babbage. Fue un niño prodigio, educado por su padre, un juez local. (N del E)





Arado


Un pájaro venía por las nubes.
Un gran ibis de fuego. (1)
Venía desde Egipto.
Lo derribó el hondero.


Cayó apagándose en la muerte
y se clavó en el suelo. . .
De encina, de álamo y laurel
era su cuerpo entero.


Vino Hesiodo a mirarlo. (2)
Puso sus manos en los remos.
Después vino Virgilio. (3)
De luz estaba envuelto.
Dijo: “Deus, ecce Deus!”. (4)
Dijo: “Venid, oh versos!”.


Y vino la gaviota
desde un lugar del cielo.
Nadie la había visto.
Se hizo en aquel momento.
Voló sobre Virgilio
con traje de ángel, nuevo.


El arado partió.
Detrás iba el labriego.
Adelante iba el buey.
Alrededor, el perro.


Virgilio con su vara
escribía en el suelo.
Como el agua, corría
el cristalino verso.
Corría a un bosquecillo
de color verdinegro.
Decía entre amapolas:
“Debellare superbos”. (5)


  1. Ibis: aves zancudas de África de tamaño mediano y pico arqueado hacia abajo. (N del E)
  2. Hesiodo: fue un poeta de la Antigua Grecia de alrededor del 700 a C. (N del E)
  3. Virgilio: (15 de octubre de 70 a. C. –  21 de septiembre de 19 a. C.) fue un poeta romano, autor de la Eneida, las Bucólicas y las Geórgicas. (N del E)
  4. “Deus, ecce Deus”: (latín) “Dios, aquí está Dios”. (N del E)
  5. “Debellare superbos”: (latín)” Someter a los soberbios” (lema que aparece en la Eneida de Virgilio. (N del E)





Cosas


Cuánto me gusta este buen día urbano
en que me das el brazo entre la gente
y te llevo y me llevas dulcemente
con un niño tomado de la mano.


Te gustan las vidrieras y sus flores.
Tú eres muy bella, y está bien.
Yo me detengo allí donde se ven
en las alturas los trabajadores.


Allí donde se oye la voz fiera
del hombre encaramado,
que tiene su mujer: paso callado;
que tiene su dolor: mujer que espera.


Mira aquel constructor; mira su frío
transitar por la muerte.
Mira aquel sobre el muro, hermoso, fuerte.
Desde allí se ve el río.

Ah, cuán hermosa es
en la mano del hombre la herramienta:
pala sonora, horquilla, hacha sangrienta,
memorables las tres.


Perfectas son tus flores; tu amormío, (*)
tu rosa, tu clavel.
Bella es tu flor y bello mi nivel.
Todo tu mundo es bello como el mío.


Ha caído una estrella y suelda el riel,
mientras mira el gentío.
Arrodillado, con mi ángel fiel,
cuida la estrella el soldador del río.


(*) Amormío: Flores blancas y poco perfumadas de la planta perenne del mismo nombre. (N del E)





Plomada


Cuelga de un hilo de pescar la pesa
y es un pequeño mundo suspendido.
Un ángel invisible la sostiene.
Señala el centro de la tierra, herido.


Sigue su vertical, hombre constante,
y llegarás a Dios, hombre afligido.





Canto al Carnicero


Canto al carnicero


El poeta de la torre salió un día a buscar la libertad
y la encontró en el carnicero;
el poeta de la torre,
que había perdido el sueño.
Qué cosa más linda
la del poeta torrero:
pensar que la libertad
era de carne y hueso.


Tardó mucho en hallarla. En el zapato
se le hizo un agujero.
Le entró el agua, la tierra. . .
Pero estaba contento.
Todos hablaban de la libertad.
Tenía monumentos.
Su nombre, en papelitos,
caía del cielo;
pasaba en vagones de ferrocarril,
se encendía en letreros.
Qué dulce era buscarla.
Le escribió algunos versos.
Jamás la había visto,
pero tampoco el carnicero.
La sentía mujer,
alta, de pelo suelto.
Estaba deslumbrado.
No conocía el día entero.
Era el poeta de la torre.
Había vivido en los cimientos.


La buscó en los desfiles,
en las procesiones, en los cortejos.
Esperaba reconocerla entre las columnas
en la academia, quizá en el aeropuerto.
Nunca en las vertientes de las estaciones
con la gente corriendo,
ni en el frigorífico
con su sangre en el suelo,
ni en la fábrica
donde hay hombres sin dedos.
Había vivido bajo tierra.
No conocía el día entero.
Fue el albañil quien le dijo
que se diera una vuelta por el bosque obrero;
que tal vez la libertad estaba del otro lado,
donde madruga el fuego.
“Yo encontré allí la alegría.
Estaba barriendo”.


¿Y tú quién eres? _le preguntó al poeta_.
_¿Yo? El dueño de todo esto_,
Y el albañil dejó caer su plomada,
abrió las alas de su metro,
hizo jugar su nivel
que tenía una lágrima adentro.
Empezó a salir la luna en los ojos
del poeta sin sueño.
Volaban mariposas
alrededor de su cabello.


Aquella noche el poeta no salió.
Se quedó en la puerta a conocer el pueblo.
Sobre la madrugada
pasó el tren frutero.
Al relumbrante maquinista
se le quemaba el pelo.
Detrás del maquinista
llegó el camionero.
Traía la culebra del camino
arrollada a su cuerpo.
Se la quitaba a manotazos.
Escupía tierra y reniegos.
En la torre del reloj
vive San Eloy, platero. (1)
San Eloy dio las seis de la mañana.
Salió corriendo el maestro.
Había luz en la panadería.
_Buen día, panadero_.
El pan estaba por nacer.
_Buen día al pan naciendo_.
Sobre el puente corría con su grito
el cervatillo de Florencio. (2)
_Buen día, canillita;
buen día, marinero_.
Por la bruma volvía el pescador.
_Buen día, San Pedro_.
Saludó a Santa Claus enmascarado.
_Buen día, carbonero_.
Se paró a conversar con la vigilia.
_Buen día, sereno.
Buen día a todo el mundo_.
_Buen día, maestro_.
Por ninguna parte se veía
la mujer del pelo suelto.
Las mujeres barrían las veredas.
Hablaban entre sí de los precios.
Alguna sacaba su canario
al sol amarillento;
otra,
regaba su helecho. . .


De repente en la esquina,
de mármol o de hielo,
desembocó con carro y grito
un ángel, un guerrero.
Traía a rienda firme
dos caballos homéricos. (3)
Podía ser Aquiles (4)
arrastrando por la arena a Héctor. (5)
Un cuchillo en la mano;
en la oreja un clavel de fuego;
el mapa de la tierra ensangrentada
en el mandil sujeto al cuello.
“¡Eh, de la gente!
¡Carnicero!”
El grito daba saltos mortales
por patios y techos.
Era el grito alegre
del hombre nuevo.


“¿Así que usted había sido la libertad?”
Se reía el carnicero.
Se reía con toda la boca
el dios obrero.
Metió brazo y cabeza
en su cajón de cedro.
Como un niño
se reía allá adentro.
Sacó un trozo de carne, el corazón
del buey sagrado, creo.
Lo paseó como una brasa
por el aire de hielo.
Lo pesó en la balanza de la justicia.
Se lo dio al poeta de los ojos nuevos.
Ya no se reía.
Se había puesto serio.
Le dijo: _Sí, hermano, soy yo.
Al fin te veo.


  1. San Eloy: (588, v. 660), Santo francés. Fue Obispo de Noyon, hábil orfebre y acuñador, cumplió la función de ministro de hacienda para Dagoberto I. (N del E)
  2. Cervatillo de Florencio: Figuradamente canillita (vendedor callejero de periódicos) del periodista, escritor y político Argentino Florencio Varela (1807 - 1848) de destacada actuación defendiendo los intereses unitarios contra Juan Manuel de Rosas, desde el exilio. (N del E)
  3. Homérico: De Homero (siglo VIII a C.) es el nombre dado al poeta y rapsoda griego antiguo al que tradicionalmente se le atribuye la autoría de las principales poesías épicas griega: la Ilíada y la Odisea. (N del E)
  4. Aquiles: En la mitología griega, fue un héroe de la Guerra de Troya y uno de los principales protagonistas y más grandes guerreros de la Ilíada de Homero. (N del E)
  5. Héctor: En la mitología griega,  fue un príncipe troyano encargado, en la Guerra de Troya, de la defensa de la ciudad frente a las hostilidades de los aqueos, hasta su muerte a manos de Aquiles. (N del E)

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